Cómo se juega
La bola no se detiene a medio camino: rueda hasta pegar con algo.
- Desliza. La bola sale en esa dirección y sigue hasta chocar con una pared.
- Planea. No puedes frenar a la mitad, así que hay que pensar dónde vas a quedar.
- Llega a la meta 🏁. Cada laberinto que resuelves te da uno más grande.
No poder frenar es todo el juego
Si la bola se detuviera donde quisieras, esto sería un laberinto común. Como rueda hasta chocar, cada movimiento es un compromiso: no eliges a dónde llegas, eliges contra qué pared te detienes. Eso lo convierte en un rompecabezas de planeación, no de habilidad.
En la práctica hay que leer el laberinto al revés: buscar qué paredes te dejan parado en el lugar correcto y armar la ruta a partir de esos topes. Conforme crecen los tableros, las rutas que parecen directas casi siempre son las equivocadas.
Trucos para jugar mejor
- Busca los topes, no el camino. Piensa en qué pared te va a detener, no en la dirección de la meta.
- Traza dos movimientos adelante. Muchos laberintos se resuelven con una ruta que primero te aleja.
- Las paredes son herramientas. Un choque bien colocado te acomoda para el siguiente tiro.
Preguntas frecuentes
¿Puedo parar la bola a media rodada?
No. Siempre rueda hasta chocar; en eso consiste el rompecabezas.
¿Hay que descargar o instalar algo?
No. Se juega directo en el navegador, en el celular o en la computadora. No pide instalar nada, no pide cuenta y no pide tus datos.
¿Se guarda mi récord?
Se guarda en el propio navegador del aparato donde jugaste. Si entras desde otro teléfono o computadora, empiezas de cero.
